Arena y sol

La costa uruguaya es tan extensa como diversa. Naturaleza, entornos familiares, paisajes y adrenalina, todo se conjuga para regalar experiencias únicas. En pequeñas playas solitarias rodeadas de naturaleza o en agitadas costas ideales para la práctica de deportes acuáticos, los paladares más diversos encuentran aquello que vinieron a buscar, y más.Montevideo, capital de Uruguay, centro de negocios, eventos y cultura, cuenta con playas sumamente disfrutables en familia. Piriápolis es otro de los encantos playeros por descubrir, con su rambla de estilo europeo como uno de sus principales atractivos. Punta del Este es una parada imperdible para los amantes de la calidad de vida, la variedad de servicios, las nuevas tendencias, el diseño y el bueno gusto. Cabo Polonio es solo un ejemplo de las maravillas que se pueden encontrar en las costas del océano Atlántico.Otras playas como las de La Paloma o Punta del Diablo constituyen una parada imperdible para los surfistas. Luego del atardecer es momento de planificar la noche. Ir a comer a un restaurante, ir al cine o a un concierto, o simplemente quedarse contemplando cómo el cielo se hace cada vez más azul y las estrellas comienzan a iluminarlo todo.

Montevideo, capital del Uruguay, centro de negocios, eventos y cultura, cuenta con playas sumamente disfrutables en familia. Piriápolis es otro de los encantos playeros por descubrir, con su rambla de estilo europeo como uno de sus principales atractivos. Punta del Este es una parada imperdible para los amantes de la calidad de vida, la variedad de servicios, las nuevas tendencias, el diseño y el bueno gusto. Cabo Polonio es solo un ejemplo de las maravillas que se pueden encontrar en las costas del océano Atlántico.

Otras playas como las de La Paloma o Punta del Diablo constituyen una parada imperdible para los surfistas. Luego del atardecer es momento de planificar la noche. Ir a comer a un restaurante, ir al cine o a un concierto, o simplemente quedarse contemplando cómo el cielo se hace cada vez más azul y las estrellas comienza a iluminarlo todo.
Punta del Diablo

Punta del Diablo

Punta del Diablo tiene dos caras. Una es sosegada, austera y casi de entre amigos. Ese es el rostro que se puede ver durante la mayor parte del año en este pueblo de pescadores que, debido al embrujo de sus playas, comenzó a transformarse en uno de los puntos preferidos de la costa uruguaya. La otra cara se ve poco, solo durante los meses de alta temporada (enero y febrero), pero deja su huella. Es la cara del vértigo del verano, marcada por noches interminables y la algarabía del ánimo de la eterna fiesta. 
Cabo Polonio

Cabo Polonio

Cabo Polonio parece ser de otro planeta. Se trata de una lengua de tierra que se adentra en el mar, dejando a su espalda un paisaje desértico. Esta maravillosa combinación de ímpetu oceánico, un mar de arena y atmósfera apacible zurcen la personalidad de este destino bohemio. Los días pasan por disfrutar de sus dos playas, ante el imperceptible movimiento de las dunas y la presencia de los lobos marinos, que retozan en las costas y en los islotes cercanos.
La Pedrera

La Pedrera

La Pedrera se ha transformado en una de las grandes estrellas de la costa uruguaya. El principal plan en ese destino es ir a la playa, y en tal sentido hay dos para elegir: la del Barco (ubicada al oeste) y la del Desplayado (al este). La Pedrera tiene dos momentos álgidos durante la temporada. Uno coincide con las dos primeras semanas de enero; y el siguiente, con el carnaval. Esta última es, quizás, la fiesta más popular del balneario. 
La Paloma

La Paloma

Este balneario es perfecto para la familia, ya que durante el verano, en su avenida principal, se desarrollan actividades para los niños. Además, cuenta con una gran variedad de restaurantes. A la hora de elegir una playa, la conocida como Los Botes es la preferida. Allí arriban los pescadores artesanales, quienes suelen vender postas hechas en el momento. Otras playas destacadas son La Balconada y la del faro. 
José Ignacio

José Ignacio

Este antiguo balneario se ha convertido en la expresión más chic de la costa uruguaya. Sin embargo, no por eso ha traicionado su esencia. La conjunción de antiguas casas de veraneo con las construcciones de vanguardia logran sintetizar esa armonía entre un presente glamoroso y la atmósfera calma que ha acompañado a este lugar desde siempre. El somnoliento trono de los veraneantes que visitan este pueblo es la arena, en especial la que tapiza la playa Brava. 


Bikini Beach y Manantiales

Bikini Beach y Manantiales

Manantiales es sinónimo de Bikini, la playa más famosa y animada de Maldonado. En sus arenas se da cita el público juvenil, aunque también se puede disfrutar en familia, en especial porque nunca faltan actividades en su parador. Manantiales, por su parte, consta de pocas cuadras pero en ellas se acumulan buenos restaurantes y lugares muy cool de comida al paso. En la noche, la fiesta se perpetúa.
Montoya

Montoya

Es una de las playas más populares de Punta del Este y aunque el público es variado predomina el juvenil. Pero al tratarse de una playa muy extensa no hay problemas para eludir las aglomeraciones. También es un escenario frecuente de competencias de surf. Ruta 10, km 161, La Barra.
Playa Brava, los dedos

Playa Brava, los dedos

Tomarse fotos en los dedos de la playa Brava es un clásico, aunque no por ello debe ser pasado por alto. Esta escultura fue creada en la década de 1980 por el artista chileno Mario Irrazábal. Aunque popularmente se la conoce como “los dedos”, su autor en realidad llamó a la pieza La mano y realizó obras similares en Madrid y en el desierto de Chile, cerca de Antofagasta. Esta escultura es un punto de atracción para los turistas.

Solanas

Solanas

Solanas es una de las zonas con aguas más tranquilas de Maldonado, es por eso que se transforma en un lugar ideal para ir con niños. Por lo demás, es una de las playas más tradicionales y cuenta con una gama de servicios que hace que los veraneantes que llegan a esta zona prácticamente no se muevan de ella. 

Punta Colorada

Punta Colorada

Este balneario es un placer para la vista y una fuente inagotable de hermosas postales. Esto se debe en buena medida a la altura que gana el balneario en su punto medio –sobre la calle Central– y otro tanto a esa perfecta conjunción de roca y mar (técnicamente, aún es el Río de la Plata el que baña sus orillas). La arena de sus playas es gruesa, el público es mayormente familiar, y en verano es un destino muy concurrido.
Piriápolis

Piriápolis

La belleza de este lugar reside en la mixtura del paisaje, ya que en Piriápolis conviven en perfecta armonía los cerros y la costa, abrazada por una rambla de siete kilómetros. Se trata de un paseo familiar obligado para los visitantes, al igual que el puerto, construido con rocas extraídas del cerro San Antonio. Las aerosillas permiten a los valientes acceder a una vista panorámica increíble de la bahía de Piriápolis.
Este destino invita al descanso. 
Atlántida

Atlántida

Atlántida combina playas y movida nocturna con paseos verdes y opciones de turismo rural. En su costa cuenta con dos playas bien diferentes. Una para toda la familia, de aguas tranquilas para mayor seguridad de los niños, y otra más abierta, con mejores condiciones para los amantes de las olas. En la noche, el centro de este balneario invita a pasar por el casino, y presenta una amplia oferta de sitios para salir a comer, tomar un trago o ir a bailar. 
El Pinar

El Pinar

En el punto de encuentro del arroyo Pando y el Río de la Plata se halla este hermoso balneario de la costa de Canelones. Cuenta con playas extensas y la posibilidad de practicar deportes acuáticos en la zona del arroyo. Es un destino muy familiar, a pocos minutos de Montevideo, que además ofrece una interesante propuesta gastronómica.
Pocitos

Pocitos

La clásica postal de la rambla de Montevideo generalmente coincide con las arenas de la playa Pocitos. Se trata de una gran bahía que se extiende desde la punta de Trouville hasta la zona de Kibon, que suele recibir público mayormente familiar, aunque su zona este (donde se encuentra un estadio para deportes de arena) convoca al público joven.
Santa Ana

Santa Ana

Este balneario ha sido por mucho tiempo un secreto bien guardado por los colonienses, pero con el tiempo los turistas –en especial argentinos– han descubierto sus apacibles arenas y la tranquilidad reinante en este lugar, en el cual existe también la posibilidad de hospedarse. Sin embargo, queda muy cerca de la ciudad de Colonia, por lo que es común la visita por el día (ruta 1 a la altura del kilómetro 155).
Las Cañas

Las Cañas

El balneario preferido de quienes viven en la región del litoral, Las Cañas, atrae por sus arenas blancas y agua tranquila rodeada del entorno verde y natural que le proveen los árboles. Este sitio está conformado por casas de veraneo y espacios de vegetación significativos. Se puede acceder allí a través de una ruta panorámica, un camino que inmediatamente invita a disfrutar de la naturaleza y a desconectarse de la ciudad.